Perdida
Acercar desde la llegada cuando regreso cansado no sé bien de que sitio, tus brazos siempre tienen el por qué y el por dónde, será que la distancia le hace bien al suicidio, la luz que va buscando... lo que a veces me escondes.
Hoy regreso y tu boca me parece distinta, no me acostumbro al cómo de tenerte en abonos, ese modo de andar despertando a la vida, suele ponerte hermosa y a mí un tanto loco.
Que doblen las campanas de esta noche perdida, que se vaya el silencio repitiendo tu nombre, porque puedo acortar de tu distancia a la mía arrebatándote un beso para mostrarte al hombre que ni entre sueños te olvida.
Para volver al centro me hacen falta tus ojos y el calor de tus piernas para seguir con vida. De una chispa del alma hasta el ultimo poro me recorre tu olor sin encontrar salida.
El alma muere lentamente ante la belleza, la belleza se acrecenta como un monstruo; es una cacería, el monstruo está cerca... matemos a la belleza.
Hoy regreso y tu boca me parece distinta, no me acostumbro al cómo de tenerte en abonos, ese modo de andar despertando a la vida, suele ponerte hermosa y a mí un tanto loco.
Que doblen las campanas de esta noche perdida, que se vaya el silencio repitiendo tu nombre, porque puedo acortar de tu distancia a la mía arrebatándote un beso para mostrarte al hombre que ni entre sueños te olvida.
Para volver al centro me hacen falta tus ojos y el calor de tus piernas para seguir con vida. De una chispa del alma hasta el ultimo poro me recorre tu olor sin encontrar salida.
El alma muere lentamente ante la belleza, la belleza se acrecenta como un monstruo; es una cacería, el monstruo está cerca... matemos a la belleza.
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