El soldado
En una estrecha trinchera yace el soldado, y el no sabe a que ha sido mandado, no cabe en su cabeza tanta sangre que ha visto, de tantas vidas en el piso y corazones derramados.
En una trinchera se escucha el gemido, nace el llanto, muere en vida, aquel soldado que su vecino a su familia ha maltratado, que de todas formas ha llamado, menos humano.
En una trinchera los segundos pasan como siglos, el soldado enardecido al cielo ha exclamado: ¿¡por que me tuve que ir a ese pinche pais vecino!? por que mi sangre ha corrido por el piso, al igual que la de mi hermano, por que mi familia vive en el exilio sin pisar el suelo del pais que tanto he amado, ¿¡Por que carajo mi vida han controlado?!
En una trinchera, vuelan los pedazos de tantos como el, que a morir han sido enviados, que son carne de cañon y que impulsan una economía ajena, un ensordecedor silencio lleva al aire consigo, rozando la piel de éste soldado, y el viento lleva un peculiar olor a sangre, como una flor con un intenso olor putrefacto, y el no sabe por que lo han mandado.
Mueren hombres y mujeres, niños y ancianos, mueren humanos que no saben por que los han matado, que no entienden el plomo que penetra por su piel y el veneno que le inyecta, que no saben por que duermen tan temprano.
Pasan por el cielo luminosas bengalas, mas de uno recuerda el año de las olimpiadas, y en ese cielo no se ven unas manos que detengan la matanza, no se ven arcoiris, no se ven sonrisas, no se ven todas las bienaventuranzas. Y el soldado aun no comprende por que lo han matado.
Sigue el fuego, no hay banderas, no hay extraños, solo miles de hogares destrozados, solo vinculos pisoteados, derechos marginados y politicos desgraciados.
En una trinchera, no hay mar, no hay estrellas, solamente hay un soldado luchando por un Estado, consiguiendo petroleo y quitando habanos, volando escuelas, edificios y palacios sin saber por que ha sido enviado.
Un intenso dolor en el hombro derecho sube a su cuello, es una maldita bala que lo esta desangrando, que no sabe por que a el le ha llegado, el que no hacia mas que trabajar en una pequeña huerta, el que no hacia mas que huir de la pobreza, el que no hacia mas que buscar una respuesta... las imagenes rodean su cerebro, imagina a la familia esperando sin saber que lo han matado, imagina los dolares devaluados, imagina que su pais por fin voltea a la miseria, imagina que ya no es un marginado, y que ahora lo llaman humano. Mas sin embargo, lo han matado...
En una trinchera se escucha el gemido, nace el llanto, muere en vida, aquel soldado que su vecino a su familia ha maltratado, que de todas formas ha llamado, menos humano.
En una trinchera los segundos pasan como siglos, el soldado enardecido al cielo ha exclamado: ¿¡por que me tuve que ir a ese pinche pais vecino!? por que mi sangre ha corrido por el piso, al igual que la de mi hermano, por que mi familia vive en el exilio sin pisar el suelo del pais que tanto he amado, ¿¡Por que carajo mi vida han controlado?!
En una trinchera, vuelan los pedazos de tantos como el, que a morir han sido enviados, que son carne de cañon y que impulsan una economía ajena, un ensordecedor silencio lleva al aire consigo, rozando la piel de éste soldado, y el viento lleva un peculiar olor a sangre, como una flor con un intenso olor putrefacto, y el no sabe por que lo han mandado.
Mueren hombres y mujeres, niños y ancianos, mueren humanos que no saben por que los han matado, que no entienden el plomo que penetra por su piel y el veneno que le inyecta, que no saben por que duermen tan temprano.
Pasan por el cielo luminosas bengalas, mas de uno recuerda el año de las olimpiadas, y en ese cielo no se ven unas manos que detengan la matanza, no se ven arcoiris, no se ven sonrisas, no se ven todas las bienaventuranzas. Y el soldado aun no comprende por que lo han matado.
Sigue el fuego, no hay banderas, no hay extraños, solo miles de hogares destrozados, solo vinculos pisoteados, derechos marginados y politicos desgraciados.
En una trinchera, no hay mar, no hay estrellas, solamente hay un soldado luchando por un Estado, consiguiendo petroleo y quitando habanos, volando escuelas, edificios y palacios sin saber por que ha sido enviado.
Un intenso dolor en el hombro derecho sube a su cuello, es una maldita bala que lo esta desangrando, que no sabe por que a el le ha llegado, el que no hacia mas que trabajar en una pequeña huerta, el que no hacia mas que huir de la pobreza, el que no hacia mas que buscar una respuesta... las imagenes rodean su cerebro, imagina a la familia esperando sin saber que lo han matado, imagina los dolares devaluados, imagina que su pais por fin voltea a la miseria, imagina que ya no es un marginado, y que ahora lo llaman humano. Mas sin embargo, lo han matado...
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